dimarts, 17 de març del 2020

Día 3


Día 3, corregido del día 4, pero primero de la realidad....

Lo más destacable del día de hoy es que hoy ha sido el primer día de ensayo con los horarios de teletrabajo. Unos lo han cumplido, otros han chocado con la realidad obstinada de que no se trata de trabajar media hora al día y listos. Los han ahogado, literalmente, en tareas.

A mediodía el caos era tal, entre los que no podían entrar en las plataformas de trabajo, los que no sabían que tenían que hacer, el que no se enteraba de nada o la que todavía no había recibido tareas, mezclado con los dos peques que tenían sus disputas diversas, mientras que number six iba haciendo pis por todas partes.... que los he llamado todos al orden: reunión de crisis.

Qué se ha hablado en la reunión de crisis? Pues que esto no puede ser todos los días como el de hoy. Hay que madrugar, hay que colaborar en casa, hay que hacer las tareas y, en definitiva, intentar mantener un orden y un respeto para con el bienestar de todos. No se puede hacer lo mismo que cuando estamos de vacaciones, porque no lo estamos. El padre trabaja, y yo debo tener mi tiempo para trabajar, o esto no va a funcionar.

Parece que la reunión ha surgido efecto, porque a partir de entonces los ánimos se han calmado un poco.

Y lo siguiente destacable del día, a parte de chocar con la realidad de la escolaridad en casa, ha sido la realidad en la calle. En previsión de que se decretara toque de queda y se cerraran algunas ciudades francesas, y en vista de que había rumores de que esto va para unos 45 días como mínimo, y antes de que impongan alguna medida de racionamiento para evitar que unos se queden con todo lo del supermercado, he decidido hacer una escapada para comprar 4 cosas que faltaban en casa.

Al llegar, ya no había ningún carro. Se tenía que esperar a que, de uno en uno, la gente los fuera a devolver, y pillarlos antes de que algún listo te adelantara por la derecha. Esto me ha puesto bastante a la defensiva.

Al entrar, el paisaje era desolador. Estanterías vacías, de manera selectiva. No había frescos, como fruta o verdura, ni pan en ningún formato, ni en molde. Tampoco había carne, ni pollo ni pescado. Nada de quesos rallados o en lonchas, cero yogures.... Curiosamente, si había conservas y si había verduras congeladas (pero no pizzas....) Leche desnatada sí, pero entera no. Pañales de todas las tallas, menos de la T5, que es la que buscaba. Había de la T6, pero son muy grandes, aunque, como era lo único que había, he cogido un paquete, de los 10 o 15 que podía haber en aquel momento. Pues en 2 minutos, no se quien ha venido, però cuando he vuelto a mirar, ya no había! Cómo es posible??!

La gente está muy muy muy mal.

Porqué comprar como si fuera a cerrar el supermercado? A caso saben algo que yo no sé?

Me ha dado una torta la realidad de la situación. La turba no piensa. La turba tiene miedo.

Y los estados lo están comprobando.

Mientras te sientes dueño de tu vida, de tus derechos, actúas de manera controlada.

Aquí no nos estamos jugando sólo la salud de los más débiles. Aquí estamos retrocediendo en muchas cosas, igual que pasó en el 11M, o recientemente con los atentados terroristas atribuidos a fanátivos religiosos extremistas.
Estamos comprobando diversas cosas, entre ellas la solidaridad pero también la ausencia de ella. La gente es egoísta, no sólo por no quedarse en casa, si no por acaparar producto que no va a consumir!

La gente compra cartones y cartones de tabaco, kilos de pasta y arroz y galletas y pizzas. La gente ha dejado a las farmacias sin stock, ni geles, ni mascarillas, ni paracetamol. La gente sigue haciendo sus aperitivos con sus patatas y su cerveza, que no es que esté mal, pero es que tiene kilos y litros de ellas, mientras que otros no tienen nada. O lo que es peor! Si no hay pasta de trigo, se la compran sin gluten, dejando a las personas que sólo pueden comer ese tipo de pasta sin.

Hay que reflexionar mucho.

Sobre nuestra fragilidad real. Vivimos en una burbuja, porque el azar ha querido que nos tocara este lado del hemisferio y este continente.

Sobre la fragilidad de la salud, porque hoy estamos bien, y mañana alguien puede decidir si nos entuban o no, en función de unos parámetros que introducen en un cuestionario

Sobre la fragilidad del bienestar emocional. Porque creemos que lo controlamos todo, però en realidad es falso.

Falso.

Ni controlamos, ni somos inmunes, ni nos hemos ganado la vida que tenemos. Y todo puede desaparecer en un minuto, como los pañales de la T6.

diumenge, 15 de març del 2020

Día 2.


Día 2 de confinamiento (en realidad 3).

Hoy hemos de confesar que hemos roto el confinamiento. Por lo menos, yo y number six.

Y me he sentido como si estuviera exponiéndome al Évola.

Ayer, number six, empezó a quejarse que le dolía al hacer pipí. Así que, listo él, dejó de hacerlo alrededor de mediodía. Por la noche, las ganas de hacer pipí eran tales y el dolor (o el miedo al dolor) era tal, que rabiaba. No conseguí que hiciera pis ni con promesas de chuches o chocolate, cosa que ya te hace pensar, como madre, que la cosa es seria no, lo siguiente.

Intenté contactar con los servicios de atención telefónica de salud sin resultados, y también intenté que algún pediatra en facebook (del grupo de madres) me diera alguna orientación.

Cuando hago esto es porque ya intuyo que debo ir a urgencias, pero necesito que alguien me diga que no estoy loca y que es necesario, porque soy tan escrupulosa con esto, que a veces peco de prudencia.

Total, que sí, que todas me decían que debía ir... pero, como se va a urgencias en pleno confinamiento, por una infección urinaria infantil? Con la que está cayendo?

En fin... que al final parecía que la cosa podía esperar, así que nos fuimos a dormir, pero esta mañana se ha hecho evidente que debíamos ir, sí o sí.

Como existe la posibilidad de ir a lo que se llama Maison medical, justo en frente de las urgencias del gran hospital, hemos ido primero allí, y de allí nos han recomendado, dada la situación, ir al gran hospital para hacer una eco y valorar sonda. Ahorro los detalles de la visita, porque no pretendo explicar cada prueba o conclusión. Quedémonos con que todo está bien y number six está en un estado de salud excelente en este momento.


Sirva este post para las conclusiones siguientes:

1. En la Maison medical,
- 3 personas. Separadas todas por más de 3m.
- Se asignan los asientos de espera.
- El administrativo y el médico, con guantes y mascarilla.
- Se limpian pomos de puertas a menudo.
- El administrativo abre y cierra las puertas para que nosotros no tengamos que tocarlas.
- Se dan mascarillas a las personas que esperan que son compatibles con posibles positivos.

2. En el hospital, 4 personas en las urgencias de adultos, 0 en las pediátricas.
- Nadie usa mascarillas
- Se han asustado cuando les hemos dicho que veníamos de Barcelona, pero al no ir por cuadro compatible con virus, se han relajado.
- Cero aglomeraciones, disponibilidad y tranquilidad absoluta
O bien no hay enfermos en la región (raro, porque Hauts de france es la 3a más afectada) o bien la gente no va al médico, o bien no entiendo como es posible que en otras partes los hospitales estén saturados y aquí no. Sinceramente, me esperaba el apocalipsis zombi.... y nada de eso, por lo menos hoy y aquí.

Muchos coches aparcados en la calle. Pocas personas, que iban a comprar

Por instagram, y facebook, parece que la gente no se hace cargo de la situación en la que estamos. Playas, parques, ocio.

Sigo pensando, que qué tiene que pasar para que esta gente reacciones de manera pro-social.

Como me a dicho hoy el padre de las criaturas:

«La inteligencia media mundial no es suficientemente alta»

Y estoy de acuerdo.

Día 1.


Como en la mayor parte de Europa, aquí en Francia también estamos recluidos en casa.

La verdad es que tenemos un cruce de informaciones bastante serio, entre las recomendaciones francesas, las catalanas y las españolas, las que te cuentan que se han tomado en otros países, como Suecia, Alemania o Italia, o las que hace meses que te llegan desde Shanghai, o las no tomadas en Brasil o UK.

Pero ahora ya lo tenemos aquí. Ya lo estamos experimentando en primera persona. Ya no es algo que te cuenten por whats o los medios.

Y en mi caso, me ha venido de una semana. Todo ha cambiado en cuestión de pocos días, haciendo y deshaciendo maletas. 

Justo hace 4 días que volví de pasar unos días en Barcelona. Aún sabiendo que los casos por la pandemia se iban acercando a nuestros círculos sociales, aún parecía que no se llegaría a tomar las medidas que se estaban tomando en Italia en esos momentos. En cuestión de días, hemos pasado de tener la sensación de una vida “normal” a la de un apocalipsis. En el aeropuerto de vuelta, la psicosis “gel desinfectante” había inundado la terminal T2 de Barcelona, mientras number six lo tocaba todo y se fregaba ojos y nariz a ritmo frenético y descontrolado, bajo mi mirada ojosarriba de queselevaahacer.

El jueves, al saberse que a las 20h habría un comunicado del presidente Macron, y ya sabiendo que en Barcelona las cosas se ponían interesantes, ya que ya se había anunciado el cierre de escuelas, guarderías y universidades, decidí avanzarme a la turba de zombies y desembarqué en el supermercado para hacerme con unas provisiones para dos semanas de enclaustre de 8 personas.

En el supermercado no faltaba de nada y el ambiente era normal. Pude hacer la compra como siempre, como si estuviéramos a las puertas de dos semanas de vacaciones escolares, con niños a desayunar-comer-merendar-cenar-picarentrehoras como siempre. La gente nos miraba y se burlaba, pero pudimos coger pasta, arroz, galletas y de todo lo que nos es necesario para pasar unos días en casa, sin salir, porque ese era el objetivo: no salir para nada que no fuera de vital necesidad.

Y mientras estábamos en el chronodrive, recogiendo las garrafas de agua y de leche, llegó el notición: paralización del país a partir del lunes. Ok! Pues ya nos podemos encerrar en casa, con la compra colocada en la despensa.

Y el viernes, mientras me dedicaba a vivir nuestro encierro particular, la gente se volvió loca, y, como en España, se llevaron todo el stock de papel higiénico. Como veis, es algo internacional: te confinan en casa y tienes miedo de quedarte sin celulosa. Que digo yo, supongo que tienen previsto esperar encerrados en el baño, y por eso tanto papel.

Para nosotros, estar sin vida social no nos supone una situación desconocida. Estando expatriados, dedicamos nuestra vida a nuestras responsabilidades académicas, laborales y deportivas, y sumado al echo de que estamos habituados a hacer parones de dos semanas por vacaciones cada dos meses, pues no nos es algo totalmente desconocido. Lo que si nos va a suponer un cambio drástico es dejar de llevar a los niños de aquí para allí: ni entreno de futbol, ni patinaje, ni gimnasia, ni competiciones, ni fiestas de aniversarios ni nada…. O estar todo el fin de semana sin tener que hacer custodia compartida, aunque eso a mi me queda lejos, porque estoy encerrada en el despacho, con las PAC que se me han acumulado estos días.

Me llama la atención el echo de que la gente no ha entendido muy bien de que va esta historia. Si bien al fin han entendido mi postura anti-saludos con besos (aquí ya nadie se saluda besándose, cosa que mi fobia al contacto agradece) parece que les cuesta más entender que significa “aislamiento social” o “confinamiento pro-social” como prefiero llamarlo yo. Les anulan competiciones deportivas y se montan eventos alternativos que conllevan también actos sociales, con múltiples posibilidades de contagio. No lo entiendo! Qué ha de pasar para que entiendan que se han de quedar en casa? Y si les dices que tu no vas, se ofrecen para irte a visitar! Vamos a ver… que el virus no está en la calle! El virus lo puedes traer tu! O lo podemos tener nosotros y contagiártelo y que luego llegue a tu suegra o a tu madre! Pienso que hasta que no haya los primeros afectados en nuestros círculos inmediatos, la gente se piensa que esto es algo que pasa a los demás en la otra punta del mundo.

De momento, a día uno de todos los miembros de la familia en casa, y a día dos del confinamiento de los dos peques, puedo plantearme las siguientes dudas:

1. Hasta que punto es bueno tener un horario detallado y rígido, para garantizar unos hábitos de aprovechamiento del tiempo? O es mejor plantearnos regirnos por objetivos?
2. Podrá number six adaptarse a este parón domiciliar?
3. A que precio la salud emocional de la familia va a resistir estos días en casa, sin deporte ni obligaciones externas?
4. La pareja. Cómo gestionar el estrés y las preocupaciones que se deriven de esta situación excepcional?
5. La alimentación: la ansiedad, el estrés, el miedo… son factores que afectan a la alimentación.

Respecto al último punto, a partir de mañana he decidido restringir los accesos a la despensa, para todos, sin excepción. Por dos motivos: uno, es evidente que la salud no ha de dejar de ser una premisa. Dos, porque esto tiene pinta de durar más de 15 días, un mes o incluso más. Y también corre el rumor que, de seguir la gente comprando como si no hubiera mañana, se podría incluso llegar a poner un racionamiento en los supermercados, y eso sí que supondría un problema para esta familia, ya que no sé hasta que punto se tendría en consideración el número de integrantes por familia para poder acceder a los productos de primera necesidad que garantice unos mínimos para cada persona.

Eso, como familia numerosa y madre de hijos pequeños, me aterra.

Y también me preocupa que yo y mi marido nos pongamos enfermos al mismo tiempo, y sean los niños los que tengan que ocuparse de los pequeños y de nosotros mismos. No sería la primera vez que una gripe me deja en manos de mis hijos, pero se dice que este virus te tumba por dos semanas. Dos semanas! No lo quiero ni pensar.

A día de hoy, con la despensa llena, los ánimos todavía intactos, la dieta con intención de estar controlada y ganas cero de ponerme a estudiar, puedo decir que nos vemos con fuerzas de afrontar las próximas semanas. Digo semanas, porque en España han dicho que serán 15 días, en Alemania hasta el 20 de abril, y aquí nos han dicho que “si a caso, ya nos avisarán, que hasta nueva orden”.

Paciencia.

Quedémonos en casa.

Por resposabilidad social.

divendres, 7 de febrer del 2020

Que semanita....


Que levante la mano quien más ha tenido una semana de perros!

Aquí ha sido «interesante» por usar un adjetivo suave.

Empezamos por el lunes: visita al oftalmólogo de 3 de 6, de los cuales, 2de 3 salen con gafas... Uno sí lo esperábamos, pero la otra... se lo ha tomado fatal nooooooooooo, lo siguiente. Drama en la óptica, porque no quería gafas, ni tampoco escoger dos monturas, mientras discutía con la de la óptica, porque las monturas y los cristales entran por la seguridad social, pero ellos insistían en hacernos pagar, o en obligarnos a coger otras monturas y no otras, después de que number 3 se hubiera decidido, al fin, por dos… Un desastre de tarde, con number 5 y 6 hasta las narices de andar en consultas o en tiendas, desesperando impacientemente.

El martes, maratón de actividades extraescolares, ya que el padre de las criaturas, últimamente, no está para los días de horarios imposibles: los martes, tres criaturas han de estar en tres lugares diferentes, en tres horarios muy similares. Quiero volatilizarme, directamente, ese día….

Llegamos al miércoles, y la cosa no mejora. Llega la regularización de la factura de la luz, clasca… así, sin anestesia, y yo, para “alegrarlo”, meto, sin darme cuenta, el móvil en la lavadora, programa de sintéticos, eso sí…. Un desastre… Siempre me ha dado pavor meter el móvil en la lavadora, y mi miedo se ha hecho realidad… Y no es la primera vez, que mi móvil acaba pasado por agua, nooooo! Soy reincidente, por lo que tengo ya una amplia experiencia contrastada en no tomármelo mal… La cosa fue así:
- Metí mi móvil en mi bolsillo trasero, con su funda azul marino
. bajé al sótano, y me agacho para clasificar la montaña de ropa a lavar. Me decanto por poner una de negros y azules oscuros

mascáis la tragedia ya, verdad?

- El móvil cae de mi bolsillo, directamente sobre la montaña de ropa, del mismo color.
- cojo toda la ropa y la meto directamente en el bombo. Cierro y pongo en marcha.
- Subo arriba, y mi TOC me avisa de que debo buscar el móvil
- Busco en la cocina, no… en el baño, no… en mi despacho, no… y vuelvo a empezar
. Pido que me llamen, y suena, pero no lo oigo
- Me resisto a bajar al cuarto de la máquina
- Finalmente, abro la máquina, a medio programa, y saco toda la ropa a mogollón, mojadísima, la echo en el suelo, y busco en el bombo, que tenía 3 dedos de agua, por si está allí… Por suerte, no está… bufff
- Vuelvo a proceder a meter la ropa en el bombo… y allí en el suelo, sí… allí estaba… chorreando agua por todos sus orificios… encendido, con una llamada perdida… pero no responde…

Fin del asunto. Muerto el móvil, sin fotos, ni agenda, ni nada… me siento fataaaaaaaaaaal….


Pero aquí no acaba la semana no.

Obviemos el jueves, que tuvo su gracia también, y vayamos a hoy, viernes.

Hoy, el padre y number 3 se marchaban con el club, en autobús, a mediodía, para una competición internacional. Así que después de una mañana ajetreada, recojo a number 3 en el instituto, y decidimos patinar y comer juntos, haciendo tiempo para la salida del bus. A 10 minutos para marcharse, el padre me pide las llaves de mi coche, para cambiar las cosas del suyo, que lo va a dejar allí para la vuelta, y así me llevo yo las cosas a casa.
Aquí se masca la tragedia de nuevo,verdad…

Efectivamente.

Se marchan, y a las 14h50 aproximadamente, a 10 minutos para ir a recoger a number 2, empiezo a buscar las llaves de mi coche, como una loca, en mi bolso.

No está en un bolsillo, ni en el central, ni en la cremallera posterior, y vuelta a empezar…

Me resisto a llamar al padre, porque suelo perder las llaves, dar un susto del 15, y al final están en el fondo del primer bolsillo que miré… pero pienso, y si no? Está en un autobús que se aleja cada vez más, y yo en 10 minutos debo empezar a recoger a niños en colegios diferentes.

Le llamo y, ups! Tiene las llaves, y el autobús no va a dar la vuelta. Tengo las llaves de casa en el coche, por lo que estoy sin transporte ni casa.

Las llaves de backup no pueden llegar antes de las 17h15, así que tenemos que pensar rápido.

Empezamos a andar hasta el colegio de los dos mayores. Nos lleva 30 minutos,. Son las 15h30 y ya estaban nerviosos por no haber nadie allí. Entonces, transporte público, con trasbordo incluido. Mientras, gestionando que los tres peques se queden en la guardería. No tengo chaqueta, la dejé en casa. Así que como todavía falta una hora para que lleguen las llaves, decidimos refugiarnos en un fournil, y entre todos, sucumbimos al azúcar en vena, de tal modo, que la vendedora se queda aturdida con tanto croissant, donut, chocolate caliente, café con leche y tartaletas diversas...Todos estamos muy cansados, nerviosos, agotados… yo, de tanta adrenalina y mala leche contenida, pero aún con humor, pensando en que nos hemos dado un paseo que de otra manera, probablemente, nunca hubiéramos dado. Y pienso, que mi madre, a mi edad, jamás hubiera hecho tal cosa….




Llaman del cole, puesto que son más de las 17h30 y number 6 no tiene más guardería. Así que llamo a una madre amiga, para que recoja a los tres junto a su hija, y se los lleve a casa. Bien

Llega el backup de llaves, me llevan a casa, y oh! Sorpresa! Las llaves no tienen la copia de la nueva puerta de jardín, que mide metro ochenta y tiene unas puas enooooormes en la parte superior. Me planteo saltar, pero me da bastante respeto que me quede empalada (vaya! Pienso… hemos llegado hasta aquí, y esto pinta mal)…. Al final, decido saltar pero por encima del buzón que queda al lado, trepando por la puerta justo a poder alcanzar pasar por encima.

Bien! He pasado.

Entro en casa, recupero las llaves, y ayudo a pasar a number 1, y le advierto de los peligros de que el resto pase y no tenga en cuenta ciertas medidas de seguridad… pero parece que los adolescentes se piensan que son inmortales, una vez más, y pasa de todo lo que le digo: que si la manta encima de los pinchos, que si una silla para no tener que saltar… bla bla bla piiiiiiiiiiiii debe escuchar él, porque me ignora.

Y una vez de nuevo en la calle pienso, que mi madre, a mi edad, jamás hubiera hecho tal cosa, en absoluto….

De ahí, me llevan de nuevo a donde está mi coche. Son las 18h30, y la última vez que intenté abrir el coche con las llaves de backup no funcionaron… Esta vez, el destino me lo pone un pooooooco más fácil, y a la primera, se abre! Bieeeeeeeeeee! Allí me esperan las llaves de casa! Síiiiiiiii! Ahora sólo tengo que preocuparme por que number 6 no esté llorando mucho con su canguro improvisada, y que el resto de la comitiva que debía saltar la valla en mi ausencia no haya sufrido ningún incidente a lo “hijo de sisí emperatriz”… mi mente sólo imagina situaciones accidentosas, con final muy chuuuuuungo.

Cojo a los nenes, y volando a casa, mientras pienso que no, seguro… mi madre, a mi edad, jamás hubiera hecho tal cosa, en absoluto yo rotundamente confirmado cuando, por fin, le cuento todo lo sucedido, ya con el final feliz.

Llego a casa y, efectivamente, me han ignorado y saltado por donde les ha dado la gana….

Todo está bien, lo que bien acaba….

Y me voy a echar al sofá.

Decididamente, no. Mi madre no hubiera llegado hasta aquí.



divendres, 24 de gener del 2020

Estoy de vuelta!!!!


De vuelta por aquí, y espero que con ganas de que esto siga!

He estado ausente. Del blog, de la vida, de la gente. Porque estoy en un momento vital un poco complicado.

Pero he decidido que el blog no tiene la culpa. Es más! Ha de servir para sacar lo malo y crear cosas buenas. Una de ellas, la comunidad.

Desde que dejé de escribir más habitualmente, mi entorno social ha cambiado mucho.

De tener un grupo de amistades más o menos definidas y habituales, con las que ir a tomar café, pasar el día o compartir excursiones, etc. he pasado a estar sola.

Primero una, al año siguiente otra, y al siguiente otra… como en cuenta gotas. Expatriadas que regresan a sus casas, que cambian destino, o que simplemente han reconducido su vida hacia el interior.

Razones diversas. Aquí estoy. Intentando encontrar cual ha de ser mi lugar, sobretodo ahora que dispongo de las mañanas completitas para mi.

Así que, algunas de las acciones que voy a llevar a cabo este 2020 van a pasar por recuperarme, reconstruirme, reestructurarme, volver a ser yo, o una nueva yo.

Quiero encontrar una rutina para mis días, que incluyan un trabajo. Para ello, tengo mi CV en esp y en FR y me voy a mover en este sentido

Por otro lado, próximamente me voy a inscribir en un curso de francés. Porque quiero seriamente conseguir ya ese nivel B2 y trabajar para el C1, porque quiero realmente ir a la universidad o hacer las prácticas aquí. Ya estoy en 3o del grado de psicología, y esto va en serio.

También quiero empezar a quedar con gente de manera habitual, para no reducir mis conversaciones adultas a la mera casualidad…. Por ejemplo, el martes pasado conocí a un profesor de la universidad y nos enzarzamos en una conversación que duró 3 horas, comida incluida…. Muy interesante, pero me dí cuenta de cuanto realmente necesito recuperar mi yo adulto.

Así que me he propuesto ser positiva. Reconocer mis puntos débiles, no para llorarlos, si no para actuar.

Y de esta manera retomar el control de mi vida. Porque no quiero ser más una barca que arrastra la corriente, o al final no llegaré al puerto que me interesa.

Vuelvo a querer ser Yo.

Y ahí que voy!!!! 


Vamos que si voy!!!!!

dimecres, 24 d’abril del 2019

Burnout materno, 2a parte


Nada se estableció como hábito.

Sí, claro! Yo estaba convencidísima! Pero a la primera situación en la que tuve que ceder, cedí.
En las situaciones en las que se me insinuó egoísmo, paré y me culpabilicé.
En las palabras que me sonaron a reproche, me castigué y me sentí estúpida.

Y así con todo. Y así estamos. Más abajo, detrás de todo y de todos.

Sólo puedo disponer de tiempo para cumplir con los mínimos para las tareas del grado, y normalmente suelen ser de media noche en adelante. Quién puede estudiar con medio cerebro cansado? 

Puedo disponer de pequeños espacios de tiempo, para darme un baño un poco más largo de lo habitual, para poder lavarme el pelo o alguna otra tarea de "mantenimiento mínimo para mantener la dignidad".. suele ser el domingo por la mañana, y de no hacerlo, se hace evidente externamente lo que ocurre hace tiempo por dentro: un deteriodo del bienestar a escalas ampliadas.

Si, claro! Me "dejan" dormir un poco más... Sin tener en cuenta que a penas duermo dos horas seguidas en bloques, con suerte de dos. Me acuesto a las 02:00am. Se me despierta a las 4, se me tiene en vilo hasta casi las 6... duermo de 9 a 10 en el coche, de 14 a 15 en el sofá y así lunes, martes, miércoles..envuelta en mantas, muerta de frío, con las articulaciones en cuatro... y aún hay quien pueda acusarme de "afortumada" Siiiiii hay quien duerme muchísimo menos... yo lo llevo haciendo los últimos... 2 años en intensivo, los últimos 15 en sostenido... y no puedo más.

También se me puede reprochar que "a veces" me encierre en mi despacho para tener una sesión por skype con algún profesional de la salud o coaching, para contarles y que me cuenten lo que ya se: tu sentimiento de culpa te impide ponerte delante, ni si quiera en las situaciones vitales.

Estoy en alerta vital. Y encima me siento incomprendida, juzgada, presionada por seguir adelante sin despeinarme, ni perder la paciencia, siendo perfecta, sin reproches, la madre y mujer abnegada perfecta, porque, en el fondo, deben acusarme de que yo solita me lo he buscado. Me gustaría mandarlos a todos a tomar viento, y decirles cuatro cosas bien dichas, para que dejen de juzgarme, o al menos dejen de hacerme sentir que me escrutinan, y empiecen a preguntarse que pueden hacer para el bienestar de todos... ya no digo el mío! si no de los que dependen de mí, que son 7. 

Ni más, ni menos

Lo he gritado, llorado, contado en palabras y por escrito... y todo me lleva a la misma conclusión: No tengo salida. Nadie me la va a proporcionar. Nadie me va a dar permiso para que me lo conceda, y yo misma no me lo voy a permitir, porque nadie me lo permite.

Sólo puedo esperar a llegar a setiembre, y que las cosas cambien
Sólo puedo esperar a que la situación económica mejore, y nos permita un desahogo
Sólo puedo esperar que los niños crezcan, y me necesiten menos, se griten menos, se respeten y me respeten más... Son niños normales, es normal que sean niños... sólo pediría poder gestionar todas las situaciones un poco más descansada, un poco más contenta, menos presurizada, y más reconfortada y realizada.

Sé que hay cosas que puedo hacer, pero no ahora. Y eso a la vez que me da esperanzas, me crea un desasosiego que me confunde.

Estoy harta de ver la vida de los otros a través de sus instragrams o sus facebook. Me alegro muchísimo de sus experiencias, de verdad...  a la vez que no puedo proyectarlas sobre mí, en ninguna dimension. Y encia, todas estas reflexiones, las hago cansada mentalmente, de oír lloros, de bebes tigres que siguen emanando testosterona en cada mala idea que se le ocurre.Sin descanso. Sin respiro.

Y sé que no puedo quejarme, porque tengo salud, no estoy sola y no me falta de nada. Pero a la vez me duele todo, me duele el alma, me siento sola aún no estándolo físicamente, que eso es muy jodido, y a la vez me falta lo más importante: me falto yo. Me faltas tú. Me faltáis todos.

Sigo queriendo pasarme el día en la cama, durmiendo. A la vez que odio la noche, porque no duermo
Quiero tener planes para poder acostarme cansada y satisfecha de lo que hecho, dicho, visto, arreglado, deducido, solucionado... pero sólo consigo acostarme frustrada por lo que ni hice, ni dije, ni vi ni arreglé... porque, simplemente, no hubo oportunidad.
Un hámster en su rueda. La marmota de la peli. La variable x en un bucle infinito.... me incremento, me comparo, vuelvo al principio....

He decidido que me voy a hacer un CV, por ver si así me animo. Aunque se que no puedo volver al mundo laboral sin alterar la vida de los que dependen de mi. A la vez que es frustrante cuando me enfrento al gap de estos últimos años. Cuán capaz me siento de hacer mil trabajos! y cuan incapaz me siento de volver al mundo laboral dejando a los míos sin sostén.... Quién dejará una reunión para ir al médico? Quién no irá al trabajo cuando alguno esté enfermo? Quién pedirá meses sin sueldo para poder atender las vacaciones de verano.... cri cri cri cri.... todos sabemos quien. La misma quien que, frente a todo esto ya decide que ni será profesional ni será madre, que sólo logrará sentirse medio una M y encima tendrá que aguantar que le digan que yo lo quise, que yo lo decidí, que yo lo busqué.

Si eres tú quien lo opina, imagínate que conduciendo tienes un accidente y te quedas tetrapléjico. Aceptarías que te dijeran que tu te compraste el coche y tu quisiste conducir? Seguramente está muy claro que no lo consentirías. Pues en esto que me sucede, pasa lo mismo. Estoy en un proceso en el que es tan fácil juzgarme y negarme!!! 

Estoy mirando pisos para volver a casa, aunque se que no puedo volver, porque allí no les puedo dar unos estudios y oportunidades como aquí, a la vez que ya hay quien me ha dicho que él no vuelve.. Él sí sabe ponerse delante. Lo hace genial.
Al mismo tiempo, he decidido también que voy a hacer a partir de setiembre.... y que voy a hacer, cuando ya nadie me necesite al nivel que me necesitan ahora....

Tengo que recuperarme. Y como me dice mi psicoterapeuta... que me lo impide? Me lo impido yo.

Porqué no me puedo conceder lo que necesito para estar mejor? porqué no me lo puedo ni plantear? Evidentemente, porque ya sé la respuesta a todo, y nada es mejor que resignare y frustrarme. Y eso duele.

divendres, 1 de febrer del 2019

Orden!


Marie Kondo es una mujer japonesa que triunfa en el mundo de poner orden, que por lo visto está de moda...
Soy una fanática del orden. Pienso que ha de haber un sitio para cada cosa y que lo ideal para no tener desorden es, atención porque voy a daros el secreto del asunto... NO DESORDENAR! ya. Tan simple como esto. Si no se quiere pasar horas maldiciendo el desorden y otras tantas ordenando, lo mejor es que no se llegue nunca al caos... y que siempre se reserve un momento para ir poniendo las cosas en su sitio.

Yo no voy a escribir libros ni hacer tutoriales sobre esto. Quizás por eso no me hago rica como estas personas que han tenido la idea de hacerse su canal de youtube compartiendo sus consejos... Yo tengo mis propias reglas del orden y me funcionan. Me funcionan porque son mías, porque me las he establecido yo y me hacen la vida más fácil a mi, que decido ponerlas en práctica para mi propia salud y celo de tener mi tiempo libre: el orden me produce paz... y con seis niños en casa, eso es para mi vital.

Así que, he pensado que quizás algunas de mis ideas-personales-lógicas-como-la vida-misma, pueden ser interesantes y pueden ser de inspiración a que cada un@ mejore sus rutinas del orden.

Así que ahí van.

  1. La mejor manera de evitar el caos es: evitar llegar al caos.
    1. Rincón de juguetes, armarios y cajones de la ropa, rincón de la plancha, ropa para ir a la lavadora, la compra, los adornos de navidad que quitaste, el correo.... Seguro que se acumulan en un lugar concreto que, o bien dispusiste para tal fin, o bien la dinámica de la vida te lleva a identificar ese espacio para acumular diferentes objetos: esa mesa en la entrada, el rincón de la habitación de los niños, una silla.... Hay espacios que evito que sean identificados como “depósito” de objetos, pidiendo regularmente al resto de la família que eviten dejar cosas en ese sitio... pero no lo consigo, y zapatos y mochilas se acumulan en el banco... Lo que intento es, o bien una vez al día, una vez a la semana, ua vez al mes... dejar ese espacio a cero y pedir que los propietarios de dichos objetos colaboren en la tarea con el fin de “molestarlos” lo suficiente para que, si no quieren ordenar, no dejen las cosas fuera de su sitio
  2. Un sitio para cada cosa, y que todos lo sepan.
    1. Los zapatos tienen su sitio: los niños el suyo, las niñas el propio, los adultos también. Zapatos de diario, se dejan en la entrada, pero el resto, una vez a la semana, se han de guardar en su sitio. Igual que las sudaderas que usan y que cada día “olvidan” en la entrada, o las gomas del pelo que se quitan en la ducha y que se quedan allí.
  3. Intentar que los armarios mantengan un cierto orden coherente.
    1. ropa de verano separada de la de invierno, camisetas y pantalones, deporte y pijamas... Lo ideal para que los niños tengan la ropa ordenada es que ellos escojan o conozcan el criterio de porque cada cosa va en un lugar, y que sean ellos los que se guarden la ropa cuando está ya planchada
  4. Zona de la plancha, lavado y ropa sucia.
    1. En casa existe un código. Cada noche, la ropa se baja a la zona de lavado (sí!!! soy una afortunada que tiene un cuarto para el lavado y otro para el planchado!) El código es: si bajas al sótano, saca la secadora, pon la lavadora en la secadora y pon otra lavadora. Hay que hacer tender ese espacio a cero! Porque perder el ritmo de lavado-secado-planchado se paga caro!
  5. Si puedes tener un espacio para planchar, intentar que la montaña de ropa a doblar o planchar no se acumule más de 50cm....
    1. Separa la ropa que se ha de planchar de la que vas a doblar y procura tener un espacio donde puedas ir clasificando la ropa por personas. De esta manera, que el propietario de dicha ropa llegue, la coja y la guarde en su sitio es mucho más fácil. En casa, cada niño tiene un casillero que identifica como suyo. Es muy fácil que de esta manera no me necesiten para encontrar sus cosas.
  6. Cocina: Cada noche, reset.
    1. Para mi es vital que cada noche, antes de ir a dormir, la cocina esté recogida y limpia. Lavaplatos en funcionamiento y zonas de trabajo despejadas e impolutas.
    2. Para que los niños sean más independientes, todo lo que pueden llegar a necesitar para poner la mesa o prepararse la merienda está a su altura. Lo peligroso (cuchillos o utensilios cortantes) está en estantes superiores.
    3. El armario despensa sigue un orden para que los niños lo puedan gestionar: meriendas y tentempiés en estantes inferiores, comidas en el del medio, desayunos en el superior y en la zona más inaccesible, lo que ellos no han de tocar
    4. Tener un armario para los productos de limpieza también me ha “mejorado la vida”. Un armario donde se guarda el aspirador, el mocho, el cubo, los productos de limpieza, los trapos, las bolsas de la compra.... Ahí nadie tiene que meter mano, a no ser que sea “día de limpieza” o haya habido un “accidente”
  7. Los baños: intento que solo tengan accesible aquello que necesitan y que colaboren en su limpieza: si no quieres frotar la mampara de baño, procura que después de usarla quede presentable. La mejor manera de encontrarte el baño limpio es dejando el baño limpio.
  8. Armarios:
    1. Cada persona debería tener un espacio asignado propio, donde pudiera clasificar pijamas, pantalones, camisetas...
    2. La ropa ha de estar guardada por tallas, en el caso que de unos herman@s hayan de pasar a otr@s. De esta manera, es muy fácil hacer el cambio de armarios cada año. Ideal si la de verano está separada de la de invierno, la de diario de la de deporte.
    3. Separar zapatos de la ropa.
    4. Camisetas y pantalones doblados y dispuestos de manera que se puedan ver todos los que se tiene (aquí yo estaba usando el doblado vertical y ni lo sabía... tela que no lo haya patentado antes jjjj)
    5. Ropa interior, lo mismo. En brasil me enseñaron un método de doblar braguitas/calzoncillos que es ideal para guardarlos, que no se desdoblen y que se pueda reconocer el propietario con sólo mirarlos.
    6. Si se puede, tener un armario para las sábanas y para las toallas... eso es media vida!
    7. Zapatos: ídem que para la ropa. Clasificados por tallas, por sexo (si es que lo tienen! Jjjj) y guardados en un lugar a parte.
  1. Garaje....
    1. Esa zona que tiene al caos... y que sin piedad se ha de tener ordenado! Ideal en cajas de plástico, en bolsas o cajas de cartón!
    2. Por mucho que cada semana se usen las mismas cosas del garaje (las maletas de patinaje, por ejemplo!) no desisto en que, después de cada uso, estas vuelvan a su lugar adecuado! Insistir es la clave!
    3. Ya se que las herramientas o la escalera o la manguera dan mucho palo volverlas a guardar... pero tienen un sitio! Y ahí han de estar!
  2. Despacho.... Bueno... aquí hay que aclarar una cosa
    1. Tenemos la suerte de que cada uno tenemos nuestra zona de trabajo.
    2. No trabajamos fuera de las zonas propias de trabajo. Si excepcionalmente se trabaja en el comedor o en la cocina, al final del trabajo se lleva todo a su sitio
    3. Cada uno se ocupa de su zona de trabajo. Mi marido tiene su territorio, yo el mío. Tiene puerta, si no me gusta, la cierro y no miro
    4. Mi zona de trabajo sólo tiene bula para el desorden en época de exámenes. El resto del tiempo, mi premisa es: mesa despejada y todo guardado en sus estanterías.
    5. No permito que nadie entre en mi despacho. El material escolar o de dibujo/artístico pasatiempos, etc. tiene su ubicación en armarios a la altura de los niños y ellos conocen su ubicación. Lo que se coge, se guarda: si quieres encontrarlo de nuevo, guárdalo en su lugar al final.
    6. Evitar que las habitaciones que no se suelen usar (la de invitados, si se tiene), se convierta en un trastero. Si se tiene que usar para algo, procurar que en una semana se haga un vaciado y se guarde todo en su sitio.

Es decir, en conclusión:
    • No desordenar
    • Si se desordena, después de su uso, una vez al día, una vez a la semana... procurar poner orden. Es mejor hacerlo de poco en poco que no dejar que se pierda el control.
    • Que todos los miembros de la casa estén implicados en el orden, que participen y que conozcan el lugar de cada cosa
    • Tener una lógica para guardar los juguetes, la ropa, los zapatos, la comida... etc. facilita la independencia y la colaboración.
    • Evitar el caos, tener una rutina.
    • Evitar los rincones donde se quedan las cosas perennemente. Cajas de plástico o cartón etiquetadas y guardadas en el desván o el garaje es mucho más recomendable.
Y ahora, algunas fotos:

Banco de lluvia y nieve! todas las tallas!

Este es el rincón donde se quedan las cosas "grandes" de la compra, como la leche, el agua, el papel higiénico, el suavizante...

En bolsas ikea es como cada uno nos llevamos nuestra ropa desde la zona de la plancha hasta nuestro cuarto

De la lavadora, a la secadora!

Cestos para ropa de color y blanca

Estanterías donde, normalmente, dejo dobladas las sábanas toallas, ropa de cocina, etc. y la silla de la ropa a planchar!

Mi mueble para planchar! que me hice yo misma a partir de un mueble mostrador, forrándolo con funda de plancha y moletón. Al lado, el mueble casillero donde coloco la ropa de cada un@! y una indivídua que viene a buscar la ropa para mañana 

En esta zona guardo la ropa de los adultos

Este rincón de la casa es mi preferido.El banco-arcón y la estantería-colgador las recuperé y restauré yo misma. Aquí es la única zona de la planta baja donde tienen permiso chaquetas-mochilas y zapatos de quedarse para uso "indiscriminado". Hay una tendencia a acumular zapatos debajo del banco, por lo que, una vez a la semana, los guardamos todos en su sitio... y así, todas las semanas.

Es la zona de desayunos y de vajillas de los niños. A esta altura tod@s tienen acceso y ellos mismos pueden prepararse el desayuno o la merienda!

Despensa ordenada por alturas!

Escritorio de number2

Escritorio de number1

Armario de number1 y number2, con la ropa de invierno!

Armario de zapatos "femenino"

mueble de baño infantil: todo a su altura y todo a la vista!

Rincón de juguetes de primera infancia

Escritorio de number3

Armario de number3

Armario de number4

Armario de number5


Este rincón es el único de mi habitación que tiene "permiso" para cumular peluches ,ya que number5 y number5 duermen con nosotros 

Mi escritorio! apréciese el esfuerzo en el minimalismo! je je je je

Un cajón de mi escritorio, todo metido en cajitas o estuches.. Esto le encanta a Marie Kondo... y yo llevo años haciéndolo sin pagar kopyright

Mi estantería de apuntes de psicología.. Todo ordenado por año-semestre-asignatura


Y hasta aquí, niños y niñas, mi des-orden ordenado!