dijous, 8 de setembre del 2016

Vaya inicio de verano....

He escrito "sólo" 4 entradas este año? No puede ser!

Bueno, si... es así... las pruebas no engañan...

Excusas? Explicaciones? Lamentos? 

Bueno... supongo que con los planes que hemos tenido este 2016 no ha estado nada mal el tiempo disponible para estos menesteres... Recapitulando: la firma de la casa, los trabajos, la mudanza, ponerla a punto, la seguridad, las vacaciones, la seguridad, la seguridad, la seguridad... jo... de largo, lo que más me "ha comido" la cabeza y el tiempo ha sido esto último: la seguridad..

Y es que al final hemos sumado un total de 5 , CINCO! Denuncias desde el mes de junio-julio... y espero dejarlo aquí, que sea estacional, que fuera a causa de la Eurocopa y lo mal que se lo han montado con los efectivos policiales (vaya por delante, que con la que está cayendo por estos lares, con las amenazas terroristas, está el país que no llega a todas partes, y claro... algunos pagamos el pato).

Recapitulemos una vez más: un intento de robo a mediados de junio, dos ventanas de coche rotas con sus GPS correspondientes "bolados", el "misterioso señor" que viene con sus llaves y se nos lleva el correo.... y tachan tachan... por fin! El esperado "cambriolage" exitoso del mes de julio, cuando sólo llevábamos 5 días en Barcelona! Oleeeeeeeeeeeeeeeeee

(foto extraída de http://www.lesbonsplansdecerise.fr/avantages/reduisez-le-risque-de-cambriolage-et-votre-cotisation-d-assurance)


Pues si! Finalmente, lo lograron, lo hicieron y lo sufrimos... Entraron en casa. Y lo tenemos todo gravadito! Es más... lo vimos en directo, desde que nos llamaron los de la alarma para avisarnos de que había saltado... FAN-TAS-TI-CO... qué sensación que te queda en el cuerpo, durante días, recordando como ese tipo entra en tu casa, se coloca unos guantes en las manos, se dirige a la puerta del jardín y a patadazos consigue entrar en tu casa, rompe otra puerta más, y otra! Y zas! Aún con la alarma sonando y haciéndole fotos por todas partes, se pasea por todas las habitaciones, abriendo cajones y armarios, eso sí! Gracias! Por no revolverlo todo y dejarme la casa por lo menos no revuelta... que sólo me hubiera faltado tener que lavar y desinfectar la ropa, juguetes o utensilios de cocina...

Que rabia! Que impotencia! Que..... en fin.... Siempre ha de haber una primera vez. Ya lo suelo decir, cuando me preguntan: Te han robado? Respondo: todavía no... ahora ya no lo puedo decir. Me han robado, han asaltado mi casa, un desconocido se ha paseado entre nuestras cosas.... y eso no se olvida fácilmente. Bueno, no se olvida, y punto.

Qué se llevó? Bueno... Suelen buscar dinero en efectivo, joyas, tecnología, llaves de coches... y de todo eso, na de na... Debió de quedarse bastante sorprendido... logró encontrar una psp de uno de los niños, y eso se llevó, porque también cogió un portátil pero lo abandonó en el jardín, supongo que porque debía ser bastante evidente sonando una alarma, un chaval con capucha-polar en pleno mes de julio, corriendo con un ordenador.... ichhhhh por 2 minutos que no coincidió con la policía.

Desde entonces, la verdad, es que no dormí, no comí, no estaba tranquila. He sentido un nivel de inseguridad que ni cuando vivía en São Paulo. Incluso en Barcelona! Anuncios de seguridad privada, en la tele, en la radio, que si a la vecina de la casa del final de la calle, que si hace una semana a los de la casa de no se donde... vaya con los robos! 

(foto de http://www.lamontagne.fr/auvergne/actualite/2016/01/30/violences-et-cambriolages-en-hausse-dans-l-allier_11760976.html)

Y que hacer? No se pueden prevenir! Si "ellos" quieren, "ellos" entran. Da igual que estés o no estés, que tengas alarma o no, que tengas cámaras de seguridad que lo graven todo o que la policía tenga su foto y ADN. 

Mi conclusión? Son la guerrilla, y lo saben.

divendres, 10 de juny del 2016

Mi casa, mi santuario

Llevo 4 meses sin escribir.

Primero fue por las 5 semanas que dediqué a las reformas de nuestra casa nueva. Luego fue ponerse al día con la universidad, para luego empezar a liarme con restauración de muebles y lo último, coser a máquina... Creo que ya pocas cosas me quedan por romper los tabues auto-impuestos absurdamente... Bueno, si.... el tema jardín me tiene un poco out, de momento....

Si escribo hoy, en plena preparación de exámenes, cuando el tiempo no me sobra especialmente, es porque me siento asustada y tengo que hacer algo con esta preocupación. Llevo todo el día dándole vueltas al tema y estoy harta de sentirme vulnerable... en mi propia casa.

No es la primera vez que siento lo que siento. Ya hace años que vivo esta sensación: mi casa, mi lugar sagrado, puede ser profanado.... y si ya siento el miedo fuera de casa, cada vez más, que esto me pase aquí, me perturba y me sobrepasa.

Todos hemos leído o escuchado historias de ladrones que se han colado en casas mientras sus propietarios dormían. A mi es un tema que me desborda, sobretodo desde que tenemos niños pequeños y ya no es sólo mi seguridad la que está en juego. Pienso, como podría ser lo general, que nadie puede evitar que le entren en casa, si eso es lo que se proponen los ladrones, pero al menos, que no sea mientras estamos en ella. La idea de que alguien recorra las habitaciones mientras los niños duermen me produce pánico.... y después de esto, lo siguiente que me preocupa es que se lleven.... mis recuerdos: las fotos del disco duro. Las fotos de cuando nacieron, de cuando cumplieron su primer añito, de sus primeros pasos... No me preocupa que se lleven nada de valor material, porque entre otras cosas, no tengo nada que considere de valor. Pero el miedo paralizante a que entren en casa, eso si.

Ayer, de madrugada, estando estudiando, oí ruidos debajo de mi despacho: el sótano. Era imposible no oírlos y era imposible no saber que algo estaba pasando. Me quedé quieta, sin hacer ruido, y seguí oyendo algo que no era capaz de reconocer como un ruido familiar. Evidentemente, algo estaba pasando, pero al estar paralizada, me auto-convencí de que no era nada.
El ruido cesó, y pasado un rato, fui a hacer una ronda para comprobar que, efectivamente, todo estaba en aparente orden... al menos de puertas a dentro....
Más tarde, mientras estaba preparándome para acostar, un fuerte ruido de algo impactando en el muro de la casa me puso en guardia y esta vez si que saqué la cabeza por la ventana, justo para ver como "nuestro" gato salía corriendo por el jardín.... Valiente felino! Pensé... y le eché la culpa del ruido.... nada más lejos... pobre animal.

Al día siguiente, pude comprobar que el ruido fue causado por el impacto de una botella de litro y medio casi llena, contra la fachada... y un poco más tarde, descubrimos marcas en la puerta del jardín que da al garaje, justo debajo de mi ventana del despacho, de una herramienta con la que se intentaba reventar la puerta.

Si... habían intentado entrar... y yo había estado a escasos dos metros de el individuo o individuos que decidieron hacerlo.

Porqué? Porqué ayer? Porqué nuestra casa? Qué pretendían robar? Hasta donde estaban dispuestos a llegar, con nosotros dentro? Porque era evidente que la casa estaba ocupada....

No lo se! Y llevo todo el día dando vueltas.... Hubiera saltado la alarma, claro, pero con ellos ya dentro... Qué hubiéramos hecho nosotros? Ellos se asustarían más y saldrían corriendo? Fue el lanzamiento de botella un aviso de que se marchaban enfadados por no haber conseguido su propósito pero que lo volverían a intentar?

Y yo aquí... de madrugada... intentando escuchar cualquier cosa... por si vuelven hoy... mejor preparados, o con más motivación para conseguir lo que ayer no consiguieron....

Me he pasado el día pensando en como mejorar, ya no la seguridad de la casa, si no el precio de sentirme de nuevo a salvo en ella.... Más o mejores sensores de alarma? Un foco sensor de presencia? Una señal acústica que detecte el acceso en el garaje? Quizás poner puertas nuevas de jardín, más altas???? no lo se... tampoco puedo vivir con miedo, pero no puedo evitar sentirme indefensa, y responsable de la seguridad de los niños....

Creo que necesito una habitación del pánico... o una bolsa donde meter la cabeza y hiperventilar....

dilluns, 22 de febrer del 2016

La casa nueva.

Hoy desayuné ibuprofeno.... y tomé café después de comer con otra dosis.

Me va a estallar la cabeza.

La causa de este dolor? La falta de sueño reparador. Trasnoché la noche del sábado al domingo, porque me quedé en el ordenador, planificando, dibujando planos con medidas de la casa nueva, pensando en los trabajos que se han de hacer, imaginando espacios... y me dieron las dos.

La noche de domingo a lunes tampoco ha sido reparadora. Por un lado, era la noche de "punto de sincronización" con los horarios franceses, puesto que hoy hemos retomado las clases después del parón de dos semanas por vacaciones de invierno. Un parón que, con este frío, lluvia y algo de nieve 
poco te permiten hacer. Esta vez, no hemos aprovechado los días para hacer vacaciones familiares. Con la que nos viene encima de trabajos en la casa nueva (porque, no se si lo he dicho, nos mudamos!) mejor no perder energías y focalizar los esfuerzos en lo que deberemos hacer. Eso, ya os lo cuento líneas más abajo.
Estas vacaciones no hemos viajado, como os decía. Nos hemos quedado en casa, y hemos pasado las mañanas en el stage de patinaje, porque en breve la sección dance y la sección sincronizada tendrán competición, y había que aprovechar al máximo los días.

Y yo, después de terminar los exámenes de este semestre de la UOC (que he sufrido mucho en la AC, pero que los exámenes me han ido bastante bien, la verdad) me he quedado, no se... como tonta, aturdida, sin meta ni objetivos en estas dos semanas. Nada. Ver pasar las horas, seguir el ritmo de la casa y poco más. Ni decir tiene que estoy hastiada, asqueada, agobiada, enfadada, malhumorada. [paréntesis para revisar al que me está tomando medidas en las habitaciones del piso de arriba... que no se que estaba haciendo, tirando cosas al suelo.... en fin] decía que irritada, melancólica,, aburrida... y con este dolor de cabeza, paro ya de enumerar adjetivos, porque me siento tan mal, que anímicamente me siento tan... chof?

No se, es como si este parón me haya caído en muy mal lugar. Supongo que no puedo evitar pensar que, justo cuando pueda empezar a hacer cosas en la casa nueva, me empieza de nuevo el semestre, y la tropa tiene sus competiciones de patinaje, y va ser todo a la vez, después de estas dos semanas de ostracismo totalmente involuntario.

Necesito planes.
Movimiento.
Metas.
Objetivos a realizar, realizables y revitalizantes.

No se estar quieta, en pausa. Viendo que la vida pasa del otro lado del cristal, y la mía es tan lenta, inóvil, imperceptiblemente lenta. No va conmigo.

Y a finales de esta semana todo volverá a despertarse, y se que será un frenesí. Por un lado, la UOC empezará a tope. Tres próximos meses de caña de la buena, que me va a llevar a tener que trasnochar cada noche si quiero seguir el ritmo de las asignaturas y poder presentarme a examen con la "tranquilidad" de siempre.

Luego está la casa! Qué os he contado?

Después de la desilusión tan grande que nos llevamos la vez que os escribí sobre este tema, retomamos a búsqueda un poco más con pies de plomo. Nada nos parecía bien (bueno, a ser más fieles con la realidad, diré que concretamente yo no soltaba el lastre de aquella casa, y todo me parecía mal). Ninguna era lo suficientemente grande, ni funcional, ni estaba en un lugar adecuado. Cuando no era el tamaño, era el enorme muro de hormigón que tenía en frente de la entrada. Y si no, eran las escaleras demasiado estrechas y empinadas, por donde cualquier niño se me podía caer. Y si no, era lo poco que se podía aprovechar las combles... o el precio desorbitado por 100 m cuadrados cerca de una parada del tranvía. Una locura.

La verdad es que casi ya teníamos asumido que hasta que el mercado no se reactivara con la primavera, poca cosa disponible e interesante podríamos encontrar. Las casas disponibles que se podían consultar en las inmobiliarias por internet eran siempre las mismas, pocas novedades, ya nos las sabíamos todas.

Hasta que dimos con una nueva inmobiliaria. Miss Immo. Miss Immo es una mujer, emprendedora, que ella se lo guisa y se lo come. Va con su coche, con su logotipo fucsia y ese dibujo de femme con aires feministas que ya de entrada a mi me dió buen feeling. Con tanto activismo en las rr.ss, que mejor que dejar que una emprendedora nos busque casa? Aunque las dos primeras propuestas fueron bastante fuera de nuestras necesidades, y me llegué a sentir presionada, bastante, en la segunda casa, en la que noté que quizás ella se sentía estar perdiendo el tiempo... Al final, nos propuso vernos un sábado por la tarde, para llevarnos a una casa que, según ella, sería muy interesante para nosotros.

Y vaya si lo fue! Al ser sábado, nos presentamos cual familia trap, con toda la tropa, ipads en mano, dispuestos a hacer vídeo y fotos de su primera visita a una casa. Nunca antes los habíamos llevado a visitar casas, ni de alquiler ni de compra, por lo que para ellos era toda una primera experiencia.

Los dueños de la casa (por lo general, no me gusta nada visitar casas habitadas, y mucho menos que estén con los dueños dentro. Lo encuentro un ataque total a su intimidad, una violación de sus espacios íntimos, a la vez de que, evidentemente hay cosas que no hace falta ver, como por ejemplo la ropa interior colgada en la sisí del baño, tampoco quiero tener falta de respeto y eso supone tener que decirles que su casa es estupenda, muy bonita, cuando en realidad puede que no lo sea o no te interese en absoluto... no se... es muy violento).

Pues bien, la casa en cuestión estaba habitada y ocupada en aquellos mismos instantes. Nos abrió la puerta el dueño, que resultó ser un escritor de cuentos infantiles bastante conocido, al que, por supuesto, yo no reconocí, y el hijo adolescente con sus amigotes jugando a la play en su cuarto.

Aquello fue como el desembarco de Normandía.

Primero de todo, teníamos todos una cara de "embobaos" que debíamos parecer tontos del bote. La casa, desde que aparcamos delante, nos pareció un sueño! Bonita, amplia, original. No era ni la típica casa de arquitecto, ni de estilo burguoise holandesa como de la que nos habíamos enamorado días atrás. Es una casa de 1960, de madera y piedra, con presencia, estilo vintage, enooooooooorme!

Luego está, por dentro, es espaciosa, tiene de todo, en seminiveles ideales para niños pequeños que saben subir y bajar tramos con pocos escalones y nada más. Tiene su espacio de abrigos y mochilas en la entrada, una cocina con su espacio de alacena, un salón amplio con una chimenea de piedra original que te quita el hipo, un garaje con su espacio de baundery y provisiones, habitaciones para todos y, tachán tachán..... despacho!!! con su puerta! Donde podré encerrarme a estudiar o a hacer mis exámenes sin necesidad de enviar a la família todo el día fuera!

Lo mejor de todo:
  • La casa estaba dentro de nuestro presupuesto.
  • La casa tenía el tamaño adecuado de todo!
  • La casa cuenta con un lugar para cada cosa, para una gran família! Incluso con unas combles que, de habilitarlas, permiten tener los juguetes vbien guardados!
  • La casa requiere de una puesta a punto, pero nada que imposibilite entrar a vivir

La sensación al salir de allí fue como la de estar flotando en una nube. Nos enamoramos todos. Me re-enamoré yo! Por ser la primera y única vez que toda la familia fuimos a una visita de este tipo, la cosa nos salió genial! Debía ser una señal!!

De vuelta a casa, ya la cabeza sólo nos daba vueltas a la logística de ir y venir de coles y actividades extra-escolares desde esa nueva casa. Sólo pensábamos en si cuadraban los números y las fechas. El corazón nos iba a cien! Señal inequívoco de que "era esa casa". Nuevamente, volvimos a estar ilusionados 100%.

A día siguiente, mandamos un sms a miss inmo para decir que hacíamos una oferta. Diez minutos más tarde, teníamos el ok de los propietarios, y la tarde siguiente estábamos firmando papeles en nuestra cocina. Era mediados de octubre y teníamos tres meses por delante de trámites y tiempos legales.

La verdad esque estos tres meses se hacen eternos, y eso que hemos tenido navidades por en medio. Tres meses de bancos, seguros, papelotes, firmas, documentos legales, informes energéticos y de amenazas climatológicas... Si, si! Aquí cuando compras una casa te dicen incluso los riesgos naturales a los que puede estar sometida la vivienda. Todo muy completo, pero que lo alarga enn el tiempo una barbaridad.

En estos meses, pedí ir a la casa una segunda vez, en la que aún me enamoré más! Pude apreciar más detalles que me gustaron, y pude conocer a la propietaria y charlar con el hijo adolescente, muuuuuuuuy adolescente, al que le tuve que explicar que detrás de su jardín, donde él ha vivido 8 años, había un allez privative, que él no conocía y que, delante de mi, fue a comprobar personalmente... Evidentemente, yo había mirado el google maps mil veces y esa zona me la sabía de memoria! Je je je je Creo que quedó muy impresionado!

La casa me encanta. Creo que es perfecta. Bueno, si algo hay que decir, es que no tiene ni un solo suelo del mismo color! Se que salir de la casa donde estamos ahora va a ser triste, y nos va a arrancar alguna que otra lágrima. Hemos sido muy felices aquí. Y es nuestro entorno de seguridad. La casa nueva tiene muchos puntos positivos, pero es en un nuevo barrio y más lejos de todo que la actual. No hay que negar que ese es su gran punto negativo.

Ahora toca a esperar a la firma, y ya este fin de semana estaremos desembarcando a limpiar y empezar a quitar papeles de paredes y moquetas de suelos. Hay muchas "cosillas" a hacer antes de entrar, aunque ninguna nos impide marchar allí mismo ya. Pero tengo la impresión de que, una vez en la casa, el día a día no me permitiría acabar de hacer lo que quede pendiente, así que tengo un mes por delante de manos a la obra, y nunca mejor dicho.

Estáis invitados, por supuesto, a venir a rascar papel, pintar con brocha gorda, arrancar moqueta o pulir suelo! No diré que no a un par de manos extra! Je je je je

En fin! Que por un lado, empezaba a escribir sobre lo agobiada y melancólica que estaba por el parón, pero ya veis que sólo es en la superficie! Debajo hay un volcán lleno de ilusión que sólo espera a que se de el tiro de salida de la carrera!

Ya os contaré

dimarts, 19 de gener del 2016

Conciliación y elección. Patriarcado explícito vs mujeres unidas buscando soluciones para todas

Hoy no he comido todavía. Si he de ser sincera, poca cosa he podido hacer... Si lo analizo mejor, desde hace más de 6 meses que está complicado hacer nada "normal" sin tener que cantar, dar teta, sostener en brazos o calmar los llantos de super-peque. Digamos que está en "esa fase" en que el mundo ha de girar alrededor suyo porque siente que sin su madre está desprotegida. No es algo extraño... todos los bebés pasan por esa fase... pero para nosotras dos, las mañanas son de total fagocitación dos-en-una.... no así las tardes, cuando con sus hermanos se entretiene de forma más independiente.

Estoy escribiendo estas líneas de pie, mientras super-peque, sin un calcetín y con el otro pie con su zapatilla correspondiente, pasa por debajo de mis piernas, mientras tira por el suelo todas las mini-gomitas rainbow-loom por enésima vez.... que difícil es recogerlas! Estoy por ir a por un aspirador!!! Le he puesto 10 veces ya el calcetín, pero ella tiene sus propios planes, así que en dos minutos volverá a sacárselo, y volverá a tirar las pulseritas minúsculas por el suelo, o me pintará los apúntes con bolígrafo... es un no parar!

Si... lo se... es su trabajo en el proceso de descubrir el mundo... pero yo estoy agotada y nerviosa, porque el sábado tengo un examen y no lo llevo. Esto no hay música de piano que lo cambie.

Me río. Si! En serio! De manera nerviosa o a carcajada limpia, porque no tengo salida, más que huir hacia adelante, porque esto es así y no hay quien lo cambie.

Conciliar? Es estudiar por las noches, cuando todos duermen
Conciliar? Es poner lavadoras, mientras escuchas ese documental desde el ipad
Conciliar? Es llevarte los apuntes a todas partes, esperando que en algún momento o en las extra-escolares o esperando que salgan del cole, puedas estudiar 2 páginas
Conciliar? Es ducharte mientras cantas canciones y juegas a lego duplo con super peque y re-peque a tu lado, a las 23:30 de la noche, mirando e reloj, para que no se te pase la hora de entregar una PAC.
Conciliar? Es organizarte la agenda del semestre, mientras das teta y con una mano intentas que sus pies no rompan el teclado.
Conciliar? Es aprender a teclear con una sola mano.... ahora la derecha, ahora la izquierda, para articipar en debates a la vez que sujetas a super-peque con la otra.
Conciliar? Es cocinar o planchar, mientras haces un skype porteando a super-peque y revisando los deberes de la tropa.
Conciliar? Es dormirte a la puerta del cole, a las 07.45 de la mañana, con los 4 peques, a -4 grados, porque te acostaste tarde estudiando y te levantaste a las 6 para llevar al mayor al cole
Conciliar? Es limitar toda tu actividad social a lo que de internet y lo que te permita tu agenda, dos meses al año. Todas las asignatiras han de ser evaluables on-line, o no las podré hacer hasta dentro de, por lo menos, dos o tres años más....
Conciliar? Es ir con super-peque colgada al súper, a hacerte analíticas, a reuniones de profesores, a buscar casa, a todas partes donde tengas que ir, 24h, 7 días, 365....

y me siento afortunada, porque es mi decisión estar con ella todo el día. Es una suerte para mi. Y entiendo que me sienta así, siempre a medias con el sentimiento de culpa por no estar estudiando (es mi proyecto personal, y creo que es importante tener uno dadas las circunstancias) o al revés, cuando estoy estudiando y no estoy jugando a hacer pulseras o mirando las construcciones de mine craft de los chicos...

Es la maternidad que nos ha tocado vivir, porque la sociedad en la que estamos insertados es así. Aunque no creo que antes fuera mejor, incluso quizás fue peor, no lo se. Hoy en día, si existen los pro movimiento slow (http://movimientoslow.com/es/filosofia.html) es porque sin duda vivimos demasiado fast. Demasiado rápido queremos hacerlo todo, que no llegamos a hacer nada en profundidad. Nos lo han "colado" y lo hemos hecho nuestro, hasta tal punto, que cualquier otra opción es simplemente imposible de entender.

Y entonces pienso, en mi día a día, si a demás tuviera que ir a trabajar! Y estando lejos de mi entorno, esto sería la catástrofe. Quien llevaría a mis hijos al cole? Quién se quedaría con ellos cuando están enfermos? Quién les llevaría a extra-escolares? Quien haría los deberes con ellos? Quien los conocería tan bien como para anticipar un resfriado o un problema de adaptación en el colegio? Quién los acompañaría al médico? Al dentista? A su primera analítica de sangre? Me conformaría en saber que cara puso super-peque cuando comió por primera vez pescado? O mirando el vídeo de a quien le dijo su primera palabra? Que duro... que difícil! Una opción o la otra... duras las dos. Pero, si puedes decidir libremente cual de las dos es para tí, eres afortunada.

Y porque no pensar en lo afortunada que es Fulanita o Menganita por trabajar fuera de casa? O al contrario! Por quedarse en casa con sus hijos? O, porque no, porque Pascuala puede compaginar las dos cosas, porque tiene un trabajo que le permite hacer horas en casa, o llevarse a su hija a hacer reuniones a la oficina, cuando estas son a las 18:00?

Que complicado, y que listos, estos del patriarcado, que nos han vendido la moto a las mujeres, para que estemos criticando constantemente los pasos de las demás, y entendemos que si es bueno para una, pero nosotras no lo pudimos disfrutar, entonces es que es malo... Sacamos los sentimientos más egoístas cuando vemos a una madre que va a recoger a su hija al cole, a las 4 de la tarde, porque pensamos que no trabaja y que tiene una vida vacía, improductiva, pero si en lugar de una madre es un padre, alabamos que haya salido pronto ese día del trabajo (porque suponemos que trabaja) para estar con su hij@, y eso es digno de alabar.

Si es un padre el que deja una reunión para llevar a su hijo al pediatra (rara avis, pero de haberlos haylos), ese hombre es ensalzado por la comunidad femenina de la oficina, pero si es una mujer la que lo hace, el resto de mujeres criticamos, no porque está mal! Si no porque ellas no lo pueden o no lo quieren hacer! Por miedo a perder su estatus de "super-woman" que puede incluso llegar a no admitir que su hijo está enfermo y que debe salir pronto para comprar sus medicinas porque la suegra lo ha llevado al pediatra, sintiéndose interiormente frustrada, pero que no aceptará que su responsabilidad en el asunto es al 50%, porque esa criatura tiene, muy probablemente, un padre que también podría llevarlo pero que, claro está, tiene reuniones más importantes e ineludibles...y eso te pone a ti en la cuerda floja, en la tesitura de decidir, sacrificar, dar la cara, pedir favores o fallar, siempre fallar a alguien: a tus jefes, a tus hijos, a tu marido-pareja, a ti misma....

Así pues, las mujeres trabajadoras con hijos (pequeños) constantemente viven en el dilema: sensación de sacrificar su maternidad, o sensación de sacrificar sus anhelos profesionales (o personales! porque, vete al gimnasio algún día y quizás vayas a tener que oïr algún comentario al respecto!)... Esto, sintiéndolo mucho, no creo que se plantee de la misma forma en los hombres-padres, pero ojo, que yo no quiero generalizar y tampoco se lo que pasa por la cabeza de mi costillo, respecto a este tema, aunque si que analizo su comportamiento, claro.

Pues nada... aquí estamos... dos páginas he podido leer y subrayar... y el reloj sigue avanzando. Super-peque ha hecho una micro-siesta de exactamente 6 minutos, que es lo que ha tardado en notar que ya no estaba en mis brazos y si en la hamaquita, y ya vuelve a estar bajo mis pies, sacándose por enésima vez el calcetín. Mi nivel de ansiedad aumenta por minutos, al ver las 60 páginas que tengo planificadas para hoy, martes, con entreno de fútbol, y recogida completa por escuelas y demás. Hoy la noche será muy larga....y densa.

Pienso que la UOC debería tener un plan especial para las que estamos en esta situación... je je je je! Eso si que sería conciliación! Apuntes de psicología en formato baby einstein, por favor??

dimarts, 24 de novembre del 2015

Miedo

Duermes, y te miro.

Emanas la misma sensación de paz interior que hace un año atrás, cuando te sostuve por primera vez en mis brazos.

Duermes, y pienso, que quizás sueñes con que estoy a tu lado, que reímos juntas, que jugamos con el resto de la tropa, en casa, en un entorno seguro, donde nada nos puede pasar.

Y yo pienso, que ni en casa estamos seguras. Que a que mundo te hemos traído. Un mundo en el que en cualquier momento todo puede cambiar. Personas sin escrúpulos, sin objetivos, sin empatía, fascistas mentales, con la maldad que os ciega, psicópatas sociales, carne de secta, producto de una sociedad que los ha malcriado o abandonado y que frente a esto han optado por el camino fácil de la violencia. Esas personas que se pueden colar en cualquier parte, en cualquier momento del día, y sembrar el horror, un dolor en el corazón de muchos, por años, por siglos.

Te miro, y me miras. Buscas mis brazos protectores, y te doy la tranquilidad de mi presencia. Pero me siento impotente, porque se que no puedo protegerte de estas personas, que se hacen pasar por nuestros vecinos, por ciudadanos de pleno derecho, que un día entran en un estadio de fútbol o en un museo al que muchas familias han decidido acudir con sus hijos, a pasar el día, a celebrar su cumpleaños, a comprar regalos de navidad en el mercado tradicional, y que han escogido ese día y ese lugar para sembrar el caos.

Me paralizo.

No quiero seguir con mi día a día. Quiero bajar las persianas y quedarme a la luz de pocas lámparas, debajo de una manta, y que el mundo gire, que solucione sus problemas, y que luego me avise.
Me da miedo ir al cine y que sea una mala decisión. Ir a cenar a un sitio infantil y que nos pongamos en peligro. No puedo. Es muy duro ser padre en este momento de total sensación de indefensión.

Y se que no es bueno, que no se puede vivir así, transmitiendo estos miedos a los niños. Han de poder ir de colonias, de paseo con la escuela o en bicicleta con su padre sin tener que estar analizando continuamente a los extraños. Es muy injusto que los niños paguen los grandes errores de los adultos, y más cuando son otros adultos los que nos meten en estos problemas.

Muchas madres y muchos padres no volvieron a casa tras los inesperados sucesos de la capital hace dos semanas. También hubo niños que vivieron en primera persona esa violencia. Y muchos niños también sufrirán la ausencia de sus progenitores, por la acción de estos bárbaros.

Y me vuelvo a paralizar, de miedo, de terror, de desesperación. Porque se habla de que van a pasar décadas antes de que se pueda solucionar este gran problema endémico causado por la falta de comunicación, de oportunidades para que todos tengamos una vida digna y pacífica.

Los niños no tienen que pagar las consecuencias. Ni ahora, ni en un futuro.

Qué hacer? Les digo, memoriza mi número de teléfono. No de desesperes si mama no llega a tiempo un día a recogerte, vendré, pero ponte a salvo. Que tipo de mensajes les estoy dando?

En una cosa si que han vencido: nos han traído el miedo a nuestra casa. Ese miedo del que tantos refugiados escapaban: el miedo a ir al mercado, subirse a un autobús, ir a la universidad... y que fuera la última vez. Eso es lo que siento. 

Miedo.

foto extraída de: http://augredesbalades.canalblog.com/archives/2015/11/14/32929085.html (por Jean Jullien)

dilluns, 2 de novembre del 2015

Famillia muy numerosa busca casa en.....

Noviembre ya.

Hemos pasado el primer período vacacional, y la adaptación a los nuevos cursos escolares, con extra-escolares reforzadas y a tope. Han pasado las dos semanas de touts saints, y nos merecíamos más que nunca este descanso, relativo, porque no hemos parado, pero tan necesario. Estábamos cansados de madrugones y logísticas interminables, así como también de las horas de deberes, mutiplicadas este año por 4.

Hacía semanas que no encontraba un momento para escribir en el blog, pero he pensado mucho en él. No hemos hecho ninguna excursión a ningún sitio, porque tanto el padre de las criaturas como la tropa en sí han estado o bien ocupadas (entre clases los sábados, partidos de fútbol y los entrenos de patinaje) o bien agotados de tanto trajín... No ha habido "valor" para proponer ir a ningún sitio Poco que contar en este sentido.

Por otro lado, nuestro tiempo y obsesión se han visto abducidos por el proyecto "busco casa para 7, con las tres B". De eso quería (o más bien, tengo la necesidad de) hablaros hoy.

Conociendo lo que sucede en casa, donde el mercado está saturado, los precios están estancados y el grifo de las hipotecas cerrado, por un momento pensamos que aquí sería un poco más sencillo encontrar una casa con los requisitos que nos hemos pensado: bien comunicada con las escuelas, con espacio para todos y un presupuesto bastante respetable, que ni pasa de modesto pero tampoco es boyante, pero que en estos tiempos de crisis es más que respetable, y más teniendo en cuenta que yo no aporto ingresos y sólo reduzco gastos. Ilusa de mí!

Es nuestra primera vez que buscamos en el mercado de segunda mano, y yo pensé, inocentemente, que sería algo similar a cuando hemos buscado casa de alquiler. Pues no.

Como principales diferencias, una casa de alquiler, al menos para mi, no requiere mucho grado de filtro de detalle. Una casa de compra, en la que voy a tener que invertir dinero los próximos tropecientos mil años de hipoteca, debe ser perfecta, o casi perfecta.

  • No vale comprar una casa más pequeña de la que se necesita, si no es terriblemente necesario.
  • No vale que esté en cualquier sitio, sólo porque sea barata: ni debajo una línea de alta tensión. Detrás del centro logístico de una gran superficie con alto volumen decirculación de camiones toooodo el día, en el culo del mundo o en un barrio dormitorio del extrarradio más marginal sólo por que sea barata.
  • No vale con que sea la casa ideal, si no tiene techo o las reformas te llevarían a preferir tirarla al suelo y construirla de nuevo, sólo porque está en el lugar que gusta y sea barata.

    Y claro, la que no cumplía una cosa, no cumplía otra, y así llevábamos 6 cuando encontramos nuestro "mirlo blanco". Una casa en un buen barrio, al lado de la escuela, espaciosa, aunque a reformar, a un precio muy competitivo. Y aunque fue una muy grata sorpresa, porque la visitamos por visitar, sin esperar mucho, me enamoré de ella, como una novia cuando se prueba El Vestido.
Sabía que allí quería vivir.

Me miraba sus paredes destrozadas, con papeles antiguos a modo de patchwork, sus suelos enmoquetados hace 40 años, su cocina que traspasaba aroma de guiso preparado por la anciana pareja que había residido allí, con sus cinco hijos criados entre esas paredes, a los que podía casi ver bajando las escaleras hacia ese sótano donde existía ese taller donde, seguramente, el propietario de la casa había pasado tantas mañanas de domingo arreglando las bicis de los niños o la segadora de césped. Mirara donde mirara, en mi cabeza se traducía el resultado final, veía nuestros muebles allí, imaginando el sonido de la vida de nuestra familia un martes por la noche o un sábado por la mañana, en esa calle sin salida, rodeados de casitas todas iguales, como en el sueño americano.


Dos semanas, es lo que hemos estado pensando, soñando, viviendo, imaginando y respirando los planes en esta casa. Y todo acabó con una llamada fría de teléfono.

Desde que la visité por primera vez por casualidad, 4 visitas totales, planos y medidas, proyectos de cocina y discusiones sobre que reformas íbamos a realizar, en que orden y cuando. El resultado: esa sensación de tomadura de pelo, injusticia y rechazo en primera persona.

Hicimos una oferta y nos la rechazaron. Todo bien hasta aquí. Pero, era necesario tardar dos semanas en hacerlo? Dos semanas en las que casualmente apareció otro comprador que hizo la misma oferta que nosotros, ofreciendo sólo , como plus, cubrir los gastos de agencia? Si, por supuesto, puede ser cierto, pero huele mal.

No puedo evitar, sin reconocer los aires conspiradores que tienen mis ideas, pensar que no querían que la compráramos nosotros porque.... no somos franceses.

Hablando con conocidos, esa idea más que difuminarse se ha reforzado. Me comentan lo difícil que les ha sido a algunos poder alquilar su vivienda, al notar el acento de no francés. Lo injusto que suena esto es poco!

Si al hecho de la trascendencia que significa para un expatriado aceptar que su vida ya no va a desarrollarse, almenos de manera inmediata, en su lugar de origen y que, por lo tanto, llega la hora de poner los dos pies (y el bolsillo) en el país de, llamémoslo “acogida”, le sumamos que hay quien va a no aceptar tu dinero (el del banco donde probablemente también tengan ellos el suyo) porque van a pasar a través de tus manos “no francesas”, es más que fustrante, triste, desalentador y te pone en guardia, aceptando que, por mucho que trabajes y pagues impuestos en este país, tu acento, tu idioma materno que uses con los tuyos y tu presencia física siempre siempre van a marcar tu destino. 

La diferencia entre que te den una mesa de restaurante u otra, te sirvan antes o después que a otros, tengan o no esa casa de alquiler disponible, la profesora te atienda o no por igual en tus inquietudes o esa persona del supermercado que empezó a preguntarte por tal o cual marca mejor de arroz deje de preguntarte en cuanto abres la boca, o incluso te cuelguen las teleoperadoras a media frase.

Francia oculta un secreto. Liberté, égalité et fraternité, oui, mais si vous etes français


Es lo que siento ahora. 

Que han jugado con nuestras ganas de tener una casa, ya sea para conseguir mejor oferta por parte de otros (quizás lo más realista) o bien, dejar claro que estaban esperando cualquier otra cosa antes que vendernos la casa, porque, claro está, tener una oferta no significa aceptarla si no quieres, por supuesto, faltaría más! Uno le vende la casa a quien quiere y le apetece, pero claro, no era mejor “ser consecuente” y decir inmediatamente “no” a la oferta, antes que hacernos sentir mal dos semanas después, por pensar que estaban valorando ciertamente nuestra propuesta?

No se como en Francia hacen tratos y tampoco soy una experta en negociar la compra de casas. Pero lo que si se es que esto va a ser una carrera de fondo. He aprendido que esto no deja de ser un negocio para alguien, y aunque para mi sea la búsqueda de esa segunda piel donde mi familia ha de ser feliz 300 días al año, debo tomármelo como un justo balance entre “inversión-beneficio” a todos los niveles: emocional, económico y racional.

Me parece crucial la enseñanza que me ha transmitido mi pareja de vida, con respecto a este tema: Vamos a divertirnos buscando casa. Voy a imaginarme mil vidas, si mil casas vamos a ver, una por cada una de ellas. Y hasta que no vuelva a dar con la sensación cierta  clara de “es esta”, no voy a parar. No voy a dejar ni un resquicio de duda, y tampoco voy a dejar que vuelvan a jugar con nosotros. Aunque vuelvan a desestimarnos por no ser de donde ellos quisieran que fuéramos, no puedo dejar que eso afecte a nuestra autoestima.

Ellos se lo pierden.

P.S: Espero que los nuevos dueños se encuentren con goteras o inundaciones en el sótano... digo... Espero que esa casa no eche de menos las risas y las prisas de una gran familia entre sus cuatro paredes. Vamos a ser pastelosos, antes que rencorosos :p








divendres, 4 de setembre del 2015

Estrés... esto ya va en serio!


Vale... lo he entendido.... 

para poder compaginar super-peque y tareas en el ordenador, tengo que trasladar mi escritorio al tapiz de juegos... 

no pasa nada... 

sólo que un poco incómodo al cabo del rato... 

pero bueno... si así podemos las dos “jugar” a nuestras cosas...

pues se hace...

Empecé hace ya algunas horas a empezar a contaros mi experiencia de este año con la reentré... la verdad, estoy un poco superada por los horarios, las tareas propias de la vuelta al cole y una beba que justo ahora empieza a andar....

y tengo mucho sueño...

EL mayor ha empezado el collège. Tiene 11 años. Significa que, para él, se acabó l'école, y para nosotros, se acabó tener a los 4 en la misma escuela. Hemos buscado un collège no muy lejos de la escuela a la que acudía hasta ahora, pero aún así, hay unos 10 minutos de un centro a otro, y los horarios son, aunque compatibles, un poco extremos.

El mayor empieza a las 07:55. Así que, si desde casa hay unos 20 minutos, y desde el cole hay 10, no está mal... es asumible. Estos días, el padre es quien lo lleva, y yo quien lo recojo, puesto que la salida, 16:30 los peques,17:20 el mayor, es llevadera...sólo por un pequeño detalle.

Al collège, tanto desde casa como desde el cole, se accede por un camino donde, en un punto, hay un puente de un sólo carril, controlado por semáforo …. y claro... a un colegio de 3000 alumnos, con sus respectivos padres yendo y viniendo a la misma hora, en coche... ya os podéis imaginar.

Para empezar, entrar a las 08:00 o salir a las 17:20 es im-po-si-ble hacerlo sin odiar quedarte atrapado (literalmente, sin moverte) durante más de media hora... ya sea en la calle de acceso al recinto, ya sea intentando salir de él. Parados. Literal.

Lo de la entrada, lo hemos resuelto dejando al mayor media hora antes de la hora oficial. Listo y sin problema. A las 07:15 no hay tráfico bloqueador... así que espero que eso permita evitar que él llegue tarde y que nosotros tengamos un ataque de ansiedad por, o bien llegar tarde al trabajo uno, o bien llevar al cole tarde a los otros... La penalización por llegar tarde 5 veces al cole es una hora o dos de estudio, o bien el miércoles o el sábado! Eso sería fatal para la logística familiar! Así que... a madrugar toca.... sobretodo la próxima semana, que el reparto de entrada y salida de todas las escuelas me va a tocar a mi... (el fin de semana tengo que coger fuerzas, y el próximo... que me recojan con una pala... )

El mayor está, por decirlo de alguna manera, sobrepasado. Dice que es la primera vez en su vida que siente que las semanas son eternas.... no me extraña... esto va realmente en serio: libros muy gordos y serios, profesores desconocidos, asignaturas nuevas, compañeros anónimos... no sabe donde está el gimnasio, ni como funciona la cantina, como ha de hacer si pierde alguna cosa, o no encuentra una aula... A todo esto, síndrome post-vacacional intenso, y un intento de “desintoxicación” de aparatos electrónicos al que hemos tenido que llegar, porque la dedicación a estos estaba ya llegando al “castaño oscuro” no... lo siguiente...

Todo esto me hace pensar que es demasiado para él... a la vez que es demasiado también para nosotros... Un año entero así?? levantándonos y saliendo corriendo a poco de las siete y volviendo a casa casi a las 18:00, deberes, extra-escolares, la UOC, la casa, la super-peque... porque claro, a todo esto, hay que añadir el triple de horas de entrenamiento de patinaje, que es cierto que estamos embobados con los avances de todos!  Pero que eso va a ser la guinda de un horario escolar muy muy hard...

Que ya lo decía yo... carguemos pilas en verano, que este año va a ser estresante...

Y a todo esto...  Me niego a hacer dieta! 

Si hombre! encima!!!!